«Ansiedad por enfermedad» – Segunda parte

Ezequías, un modelo bíblico.

Ezequías fue Rey de Judá, uno de los más grandes, llevó al reino a una época de oro, fe y prosperidad. Confiaba en el Señor, Dios de Israel y le agradó, pues le buscó de todo su corazón por hacer lo agradable y bueno ante sus ojos; como resultado tuvo mucho éxito. Pero un día…

Cuando Ezequías cumplió 39 años se enfermó. El profeta Isaías lo visitó.

¡Wao! Me vino a ver el profeta, orará por mi enfermedad, pudo haber sido su expectativa o impresión, pero ya sabemos que el profeta le dijo: «Esto dijo el Señor: Pon tus asuntos en orden porque vas a morir. No te recuperarás de esta enfermedad»

Isaías 38:1 NTV

¿Te imaginas enfermo/a y tener una visita pastoral y escuchar decir: «Dios te dice que morirás»?

Harías lo mismo que Ezequías…

Cuando Ezequías oyó el mensaje, volvió su rostro hacia la pared y oró al Señor : ««Acuérdate, oh Señor, que siempre te he sido fiel y te he servido con singular determinación, haciendo siempre lo que te agrada»; y el rey se echó a llorar amargamente.

Isaías 38:2-3 NTV

Es normal reaccionar con tristeza ante una noticia que atenta contra la vida. Ezequías lloró amargamente y se justificó.

Constantemente escucho personas llorar ante una situación difícil y la pregunta común es ¿Por qué, si sirvo a Dios? Nosotros somos espíritu, alma y cuerpo. Cuando el cuerpo se enferma, el alma se aflige y se vale.

La primera reacción a la espera de un diagnóstico de enfermedad grave es la ansiedad, pero la primera fase ante el diagnóstico crítico es la Negación. Para nuestra sorpresa, vemos a Ezequías no negar su condición, pero pataleó e hizo que Dios revisara su récord. ¡Esto es de admirar!

Ezequías no se alejó de Dios ante la funesta noticia de Isaías, más bien se acercó a él y con confianza le expresó su tristeza, dolor e indignación, al entender que no lo había hecho mal.

A Dios le gusta que nos acerquemos a él en el día de la prueba y del dolor, no que nos alejemos.

Si estás pasando por la prueba del dolor o la amenaza de muerte, es el tiempo mas idóneo para arreglar cuentas con Dios.

«Así que acerquémonos con toda confianza al trono de la gracia de nuestro Dios. Allí recibiremos su misericordia y encontraremos la gracia que nos ayudará cuando más la necesitemos.»

Hebreos 4:16 NTV

Con este versículo quiero animarte a ir a la oración, en un tiempo de calidad, donde hables con Dios sacando tus ansiedades, dolor o indignación, y te aseguro que de hacerlo, mañana tendremos una nueva historia.

¿Observaste cuándo fue Ezequías a Hablar con Dios, al recibir la noticia?

No hagas moratoria, no lo postergues, hazlo ya, no te demores.

Mi expresión:

Gracias Señor por permitirnos tener la historia del Rey Ezequías, es mi oración que podamos aprender TODO, lo que en ella quieres enseñarnos. Amén.

Hasta mañana, con la ayuda del Señor.

No te pierdas la Serie «Poniendo la ansiedad en su lugar»

Preparado por:

Pastora Beris Castellanos

Para la Iglesia La Grey Ciudad Fiel

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