¡Quince años más!, Ezequías recibió la noticia que quería oír, aunque yo no se si la escuchó.

Dios no tenía que sanar a Ezequías; la base de su oración «Acuérdate, oh Señor, que he siempre te he sido fiel y te he servido con singular determinación, haciendo siempre lo que te agrada» Isaías 38:3, apele a sus justicias, mas la sanidad depende de la fidelidad de Dios, no de la de nuestra. «Por su llaga fuimos nosotros curados». Isaías 53:5

La sanidad viene de la esencia misma de Dios y el la ofrece por su gracia a los que le temen como dice, Malaquías 4:2 «Para ustedes que temen mi nombre, se levantará el sol de justicia con sanidad en sus alas.» Dios es misericordioso y compasivo.

Otra razón de la sanidad de Ezequías, responde al propósito revelado en Isaías 38:5 «Esto dice el Señor, Dios de tu antepasado David», ¿recuerdan que esta es la introducción que le da Isaías para comunicarle la sanidad?, ¿por qué? Porque al referirse a David es el recordatorio de que Dios es fiel la promesa que le hizo a David, fidelidad que queda demostrada cuando tres años después de la sanidad de Ezequías, nace su hijo Manasés, quien fue el próximo rey. 2 Crónicas 33:1

Dios nos sana por las mismas razones que sanó a Ezequías, por su gracia y compasión y por amor de Jesucristo, hijo de David.

Ezequías enfermó de una llaga en su cuerpo, posiblemente estaba infectado y su cuerpo había envenenado su sistema, Dios le había enviado una receta con Isaías: Isaías les había dicho a los siervos de Ezequías: «Preparen un ungüento de higos y úntenlo sobre la llaga, y Ezequías se recuperará» Isaías 38:21

Como diría la abuela, con dos dedos de frente se entendería que éstos siervos eran los médicos de Ezequías. ¿Verdad? Un rey tiene diferentes tipos de siervos, y a esta encomienda le compete a los médicos hacer su servicio.

Podríamos preguntarnos:

¿Por qué Dios usa a los médicos de Ezequías en vez de hacer un milagro?
Porque Dios tiene la costumbre de usar a la gente con sus dones y sus recursos para llevar a cabo sus planes.

¿Cuánto de la sanidad debe atribuirse a la medicina y cuánto a la oración?
No creo que haya diferencia relevante, pues toda sanidad viene de arriba, somos nosotros los que hacemos diferencia entre una cosa y la otra, pero Dios se glorifica en lo natural y sobrenatural, todo es del Reino, y los médicos y las recetas, los da Dios. Somos bendecidos al tener ambos recursos, intercesores y medicinas. ¡Aleluya!

Al enfrentar una enfermedad o la amenaza de la misma, lo primero que debemos hacer es hablar con Dios, pedir dirección y luego aprovechar la mejor ayuda médica disponible como hizo Ezequías, como quiera la Gloria será de Jehová Rafa, Éxodo 15:26

Ezequías le dio todo el crédito al Señor: «Sí, esta angustia ha sido buena para mí, porque me has rescatado de la muerte y has perdonado todos mis pecados. Pues los muertos no pueden alabarte; no pueden levantar la voz en alabanza. Los que bajan a la tumba ya no pueden esperar en tu fidelidad. Solo los vivos pueden alabarte como yo lo hago hoy. Cada generación le habla de tu fidelidad a la siguiente. Imagínense: él Señor está dispuesto a sanarme. Cantaré sus alabanzas con instrumentos todos los días de mi vida en el templo del Señor.» Isaías 38:17-20 NTV

Este pasaje nos recuerda la actitud al ser sanados, alabamos al Señor y nos regocijamos. Pero hay una tendencia que se hace muchas veces común, la falta de coherencia entre el orar con fervor y pedir la oración en tiempo de peligro y el olvidar rápidamente cuando sanan, acompañado de una pizca de ingratitud. La tendencia a olvidar lleva a las personas a querer hacer vida «normal» Ezequías cayó en este error, no respondió de manera adecuada a la bondad que le había sido dada y se volvió orgulloso, lo que enojó a Dios, 2 Crónicas 32:25

Su recuperación milagrosa le hizo perder la humildad y se volvió orgulloso, lo que le llevó a cometer un error político ante el rey de Babilonia cuando envió a saber de su salud y en vez de ser humilde y prudente, le enseñó todos los tesoros que tenía y diríamos «se fue de boca» lo que le costó al pueblo ser llevado a cautiverio por 70 años, y acelerar el reinado de Manasés, un rey inmaduro y malo, ¡Qué vergüenza!, ¡Cuánto dolor!

Nuestro problema es que no vemos más allá de la nariz, Dios ve el todo y si pudiéramos crecer en el conocimiento de Dios, en lugar de suplicar liberación y sanidad rápidamente, podríamos preguntarle a Dios, ¿cuál el propósito de nuestro sufrimiento? Esto nos dará la verdadera sanidad y perspectiva de las cosas, como diría Charles Spurgeon en una sabia ironía: «Me atrevo a decir que la bendición terrenal más grande que Dios puede dar a cualquiera de nosotros es la saluď, con excepción de la enfermedad»

Crezcamos:
Romanos 8:28 (Memorizar)

Oración:
Perdónanos Señor por la falta de sabiduría y por la arrogancia en la salud. En el nombre de Jesús, Amén.

Será hasta mañana, si Dios quiere, cuando finalizaremos esta serie. Gracias por acompañarme.

Preparado por:
Pastora Beris Castellanos
Para La Iglesia La Grey Ciudad Fiel

Write a comment:

*

Your email address will not be published.

Follow us: